La gastronomía siempre está relacionada con la
actuación de la población y sus costumbres.
Entre los
productos y platos de la zona merecen destacar las carnes, los
productos de la matanza y aquellos que se obtienen del campo, como la caza,
la miel y las hortalizas y verduras.
LAS CARNES: la
sierra con sus ricos pastos proporciona unas excelentes carnes de
vaca y cordero. Los tradicionales asados y carnes a la brasa son
algunos de los platos más elaborados, junto con las calderetas de
cordero que pueden saborearse en cualquiera de nuestros
pueblos.
LA MATANZA: tradicionalmente se viene
celebrando en los meses de Diciembre y Enero, realizándose también
en esas fechas unas características tortas de chicharrones mediante
manteca, harina y azúcar.
LA CAZA: forma parte
imprescindible de una buena mesa de otoño: perdices y conejos,
además de los sabrosos jabalíes, se preparan cuidadosamente con todos
los aromas de las plantas que constituyen parte fundamental de su
alimentación en el monte.
LOS PRODUCTOS DEL CAMPO: es
importante destacar que se conservan gran cantidad de variedad de
recetas locales a la hora de elaborar gran número de estos
productos. Los cardillos suelen acompañar al cocido o bien se
preparan en un sabroso revuelto con chorizo y huevos.
También
en revueltos pueden prepararse los espárragos, aunque estos
frecuentemente pueden degustarse en tortillas, del mismo modo que las
collejas, disfrutando así de un plato muy apetitoso.
LAS ENSALADAS: han de tenerse en cuenta
a la hora de elaborar un plato típico. Suelen realizarse con plantas
autóctonas que se encuentran en el campo, tanto en praderas y en
manantiales, caso de las corujas, los berros y las azaderas, como
entre las piedras o tierras de labranza, como los azairones o los
tallos de sonjeras. Todos ellos se aderezan de forma frecuente con
ajo picado y regadas con abundante aceite y vinagre.
También
cabe destacar la presencia de las tan preciadas trufas en algunas
zonas de la dehesa bajo robles y chaparros, y el amplio consumo que
se hace tradicionalmente de setas y hongos entre los habitantes de
estos lugares.
LA MIEL: producto típico que ocupa un lugar importante
en todas las despensas gracias a la riqueza floral de todo nuestro
entorno.
Se realizan gachas y bollos artesanos. Sin embargo, hay que
lamentar la pérdida de muchos productos que antaño formaban parte
indispensable de la gastronomía serrana y que actualmente han
perdido su importancia o simplemente han desaparecido, como las
grandes cosechas de algarrobas y uvas que se obtenían en Cervera
hace poco más de medio siglo y que hoy se han convertido en
recuerdos en forma, por ejemplo, de las grandes tinajas que aún hoy
se conservan en el interior de muchos patios. También en El Berrueco
las cosechas de trigo y centeno se han ido olvidando, del mismo modo
que ha ocurrido con la gran tradición molinera existente hace tres
generaciones y que se extendía incluso hacia otros pueblos de la
Sierra.

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